La fusión de Itaú y Unibanco hizo del 2008 un hito en la historia del mercado financiero nacional.
Concretamos una unión inédita y nos tornamos el mayor banco del Hemisferio Sur, con números y dimensiones superlativas, que nos permitirán realizar negocios que van mucho más allá de la suma de nuestras fuerzas.
El nuevo banco nace con alrededor de 108 mil colaboradores, R$ 632,7 mil millones en activos, R$ 271,9 mil millones en operaciones de crédito, R$ 272,2 mil millones en depósitos y operaciones de banco comercial en todos los países del Mercosur.
La asociación nos permite, por sobre todo, ganar en escala, una variable clave de éxito en nuestro negocio.
Es exactamente ese abanico de posibilidades lo que torna nuestro proyecto tan grandioso y desafiador. No pretendemos construir el mayor, sino principalmente el mejor banco del Hemisferio Sur. Vislumbramos una organización moderna, fuerte, competitiva, ágil, abierta y transparente, con importantes índices de crecimiento y retorno, y en la cual las personas tengan placer de trabajar en equipo.
Para concretar esa aspiración, contamos con estructuras operacionales semejantes, la misma percepción de mercado y, fundamentalmente, culturas y valores convergentes, factores que con seguridad nos permitirán aumentar nuestra capacidad de generar negocios, ofrecer crédito y contribuir para el crecimiento de la economía, además de ganar competitividad para nuestra expansión internacional.
Tenemos la oportunidad de cambiar y, principalmente, de evolucionar. El proceso de integración nos permite adoptar mayor apertura frente a nuestras diferencias y evaluar cuánto podemos aprender unos de los otros. Ya son muchos los ejemplos de prácticas compartidas entre colaboradores de Itaú y de Unibanco e identificación de lo mejor que existe en cada banco, indicando que la sinergia entre los equipos será relevante. Lo diferente en este proceso de integración es su dimensión. Por otro lado, esa reorganización tiene lugar en un escenario de crecimiento más lento de la economía, lo que es particularmente favorable para nuestro momento, ya que tendremos que invertir mucha energía en esa unión.
El Banco llegó al final del 2008 preparado para enfrentar los desafíos de los nuevos tiempos: las carteras de créditos están provisionadas adecuadamente, con políticas de análisis eficientes, resultado de providencias que ya habían sido tomadas desde el inicio del año, con el fortalecimiento de las áreas de control, riesgo y auditoría. El escenario requiere precisión y mucha disciplina en la asignación de recursos.
Logramos una significativa expansión de nuestros negocios en el 2008. El foco convergente de Itaú y Unibanco en el crecimiento del área de personas jurídicas trajo excelentes resultados, principalmente en la conquista de pequeñas y medianas empresas. Continuaremos invirtiendo en la expansión de esas áreas, incluso frente al actual escenario, ya que entendemos que el Itaú Unibanco aún no tiene el grado de participación enese mercado que se corresponde con la presencia del banco, como un todo, en la economía.
En el segmento de tarjetas de crédito, Itaú Unibanco posee una sólida posición en emisión y facturación, reflejando el crecimiento de las dos instituciones en ese mercado en los últimos años. Otras operaciones destacadas que ahora se unen son las de vehículos, crédito inmobiliario y seguros.
Para 2009, estaremos concentrados en la integración, que deberá prolongarse por alrededor de dos años. Después de esa fase, volveremos a intensificar la expansión externa, lo que debe coincidir con la recuperación del mercado. Al mismo tiempo, nos dedicaremos a que nuestros clientes usufructúen lo mejor que Itaú y Unibanco tienen para ofrecer en términos de calidad de los servicios y competitividad de los productos.
Al sumar valores y actitudes, Itaú Unibanco fortalece sus compromisos con la buena gobernancia corporativa, el respeto de los derechos humanos, la responsabilidad socioambiental y la conducta ética. El mercado reconoce esos esfuerzos de diversas maneras, entre ellas, la inclusión de los papeles de Itaú y Unibanco en el Índice de Sustentabilidad Empresarial (ISE), de la Bolsa de Valores de San Pablo, en 2008. Vale destacar que, desde 1999, el banco Itaú figura en el Dow Jones Sustainability Index, de la Bolsa de Valores de Nueva York. La asociación aumenta también la responsabilidad del banco para liderar el sector financiero en la promoción del desarrollo sustentable por medio de sus servicios, procesos, productos y relaciones.
Vivimos un momento único, de grandes transformaciones con diversos reflejos en Brasil. Somos optimistas. Creemos en la economía del país, en la solidez y en los mecanismos de control diferenciados de nuestro sistema financiero y en la sociedad que hemos formado. Aprovecho la ocasión para reiterar mi absoluta convicción en el futuropromisorio que tenemos por delante. Conociendo la fuerza y la competencia de nuestros equipos, no tengo dudas de que esta fue sólo la primera de muchas otras conquistas de esta organización que se está diseñando. Es hora, por lo tanto, de que construyamos ese nuevo e inigualable banco.
Cordialmente,
Roberto Setubal
Director Presidente del Itaú Unibanco

